Showing posts with label Nic Andrews. Show all posts
Showing posts with label Nic Andrews. Show all posts

Sunday, May 15, 2011

Hearts & Minds 2: Modern Warfare (Andre Madness y Nic Andrews, 2008)




Un grupo de soldados americanos en tierra hostil lucha por sobrevivir a las emboscadas mientras anhelan volver a casa con sus familias. En Estados Unidos, Ashlyn Brooke recibe una carta de su marido, capitán del escuadrón, manchada de sangre.



Otro buen trabajo del tándem Nic Andrews/Andre Madness, el primero con el guión y dirigiendo la parte argumental, y el segundo llevando a cabo las escenas sexuales. Y aunque el resultado no es tan encomiable como el de “Rawhide 2”, ya que este tiene buena trama pero tiende más al vignette, “Hearts & Minds 2” logra insertar con estilo cinco escenas de sexo en un filme de guerra de escueto pero efectivo guión.



Andrews ha logrado con esta película borrar el mal recuerdo de la primera parte de “Hearts & Minds”, que era un vignette torpe y cansino donde no funcionaba ni el sexo. Pero tampoco nos engañemos, este filme bélico no es “Coming Home”: no hay ni una gran trama ni un gran mensaje, pero nos trae unas buenas secuencias de acción y un buen número de personajes con bastante química en el campo de batalla.



El filme está estructurado como la primera parte, con los soldados en el campo de batalla recordando momentos sexuales con sus parejas. Sin embargo, aquí la historia de guerra interesa, los flashbacks están bien introducidos y el sexo y las ambientaciones del flashback funcionan mucho mejor.



La primera escena la ofrece la única soldado del grupo, Cassandra Cruz, que mientras se refresca y se toca en territorio seguro recuerda un polvo con Anthony Rossano, quizá la mejor escena de la película. Y más tarde Seth Dickens se recuerda trabajando en su garaje y tirándose a su novia, Marie McCray.



Para variar de tanto flashback, Tyler Knight (que se queda sin mojar) habla con su novia (Celeste Star) por videoconferencia, que le regala un show lésbico con Samantha Ryan. Un rato después, en plena vigilancia noctura, Jack Lawrence, el mayor del grupo, recuerda una escena de sexo con su novia, la siempre guerrera Sadie West.



Terminan (atención, son spoilers, se veía venir, pero son spoilers) el apartado sexual y la película Tommy Gunn y Ashlynn Brooke, con un reencuentro triunfal en su hogar y un buen polvo en la cama con final romántico.



En conjunto, una película entre el vignette y el feature bien hecha y muy satisfactoria tanto en la parte argumental como en la sexual (es un sexo muy suave y convencional, pero funciona) . Buen sexo y buenas escenas de acción con mas muertes de las esperadas en las que se nota la mano de Nic Andrews, que sabe como nadie mezclar la acción y el sexo con pleno sentido cinematográfico.

Lo mejor: la parte argumental y las escenas de acción

Lo peor: todo el sexo es muy suave, le falta variedad de intensidad entre escenas














Thursday, January 21, 2010

Bree Olson y Kayden Kross cabalgan juntas (por última vez)


La compañía Adam & Eve, reciente ganadora del AVN a la mejor película por "The 8th Day", estrena en febrero su gran producción del año: "Rawhide 2: Dirty Deeds", dirigida por Andree Madness y protagonizada por Kayden Kross y Bree Olson. Esta es, posiblemnte, la última de las películas que Kayden tenía por estrenar con Adam & Eve antes de su marcha (por desavenencias con Olson, entre otros motivos) y la última de las colaboraciones (almenos, bajo este sello) de estas dos rubias.
Esta película es la secuela de "Rawhide" (2003), filme protagonizado por la encantadora y ya retirada Carmen Luvana. Aunque la trama no sigue la misma historia de la primera parte, un rancho en el sur profundo americano y una guapa ranchera en apuros siguen siendo el centro de la película.


En esta ocasión es Kross la ranchera del sur, una chica dura que trabaja sin descanso. Y quien viene de fuera para romper su vida es una constructora, Bree Olson, que planea quedarse con el rancho de Kross. Tommy Gunn y Anthony Rossano interpretan a dos trabajadores del rancho y Evan Stone al cheriff del condado. "Rawhide 2" promete ser un filme cuidado, con un buen guión y una nueva oportunidad para Kross y Olson de lucirse en papeles dramáticos.


Pero Madness no se ha olvidado del sexo y el filme cuenta con 10 escenas sexuales. Kristina Rose, la performer del año Tori Black, Alanah Rae, Nicole Ray, Olson y Kross son algunas de las chicas que conforman el reparto de esta película.


Escrita por Nic Andrews (autor de filmes como "Loaded" o "Dark Angels 2"), la nueva película de Adam & Eve promete ser uno de los mejores estrenos del año. Adam & Eve empieza fuerte el año. A ver quién le planta cara. (ver galería de imágenes del rodaje)

Tuesday, December 18, 2007

Industria Paralelas: Los Grandes Directores

¿Qué sucedería si directores de la talla de Martín Scorsese, Steven Spielberg, Michael Bay o David Lynch decidieran pasarse al porno? Seguramente cosecharían un éxito sin precedentes. Lamentablemente, eso no sucederá. Sin embargo, el cine para adultos tiene solucionado este problema. El cine X tiene grandes directores que pueden ser considerados los equivalentes pornográficos de estos importantes realizadores mainstream.

No se trata de imitadores, ni mucho menos. Se trata de estupendos realizadores y guionistas que han realizado su trabajo bajo el manto del cine X con un claro espíritu mainstream, cineastas que bien habrían podido trabajar en el cine convencional con considerable éxito y que se han convertido en flamantes realizadores de culto en la industria porno actual.

Michael Zen/David Lynch

El caso más paradigmático en cuanto a estilo seguramente sea esta pareja de directores: Michael Zen y David Lynch. Podemos ver grandes paralelismos en el estilo y carácter del cine de estos dos grandes directores. Ambos se caracterizan por unos argumentos complicados y extraños donde nada es lo que parece, la introspección de las pulsiones humanas y los vicios, una puesta en escena extraña y onírica, un surrealismo más allá de toda convención.

Filmes de Lynch como “Mullholland Drive”, Dune o la serie “Twin Peaks” dan clara muestra del estilo de un cineasta que inauguró su obra con un filme inclasificable, “Cabeza Borradora”. En el caso de Zen estas características son igualmente visibles en filmes como “Sátiro”, “Blue Movie” o “Falconhead 2: The Maneater”. Surrealismo, una puesta en escena impactante y turbadora y una utilización onírica de la banda sonora, la iluminación, el vestuario y la escenografía. Cine de autor a uno y otro lado de la fina línea que separa hoy en día ambas industrias.

Brad Armstrong/Steven Spielberg

No hay duda de que Spielberg (“Salvar al soldado Ryan”, “E. T.”, “Encuentros en la tercera fase”, “Atrápame si puedes”, “Tiburón”, “El diablo sobre ruedas”, “La lista de Shlinder”) es uno de los cineastas más prolíficos y exitosos del cine convencional. Se ha dedicado a todo tipo de géneros (comedia, drama, acción, ciencia ficción, bélico…), grandes producciones y cine de tono más intimista, éxito rotundo en todas sus producciones, cine comercial y otro más comprometido… Spielberg es, sin duda, uno de los cineastas más versátiles y exitosos de la historia. El primer nombre que viene a la mente al intentar trasladar todas estas características al cine para adultos es, sin duda alguna, Brad Armstrong. Ambos son cineastas que se atreven con cualquier género con gran profesionalidad, que cuidan los detalles al máximo y producen éxito tras éxito gracias a buenos guiones, una cuidada y talentosa realización y un gran trabajo de marketing.

A Armstrong, se le puede considerar el más claro creador de las superproducciones pornográficas y el cine argumental actual. Siempre bajo la cobertura que le proporciona Wicked Pictures (aún no tiene una gran productora propia como Spielberg), Armstrong ha creado grandes producciones pornográficas de todo tipo de géneros: “Conquest” (aventuras), “Flashpoint” (drama/acción), “Dream Quest” (fantasía), “Lovers Lane” (thriller), “Euphoria” (ciencia ficción), “Manhunters” (acción), “One man’s obsesión” (thriller/comedia), “Falling from Grace” (drama), “The Closer” (comedia), “Coming Home” (drama/bélico)… todos grandes éxitos sustentados por cuidados guiones del propio Armstrong que lleva a la pantalla con gran acierto.

Nic Andrews/Michael Bay

Decir cualquiera de estos dos nombres es lo mismo que decir espectacularidad, acción y gran producción. Ambos son relativamente nuevos en sendas industrias (en comparación con los anteriores cineastas) y se han caracterizado por la espectacularidad, comercialidad y un sello reconocible en la imagen y los argumentos. Bajo el manto de Digital Playground (y también New Sensations) el primero y junto a Jerry Bruckheimer el segundo, la gran producción les ha acompañado, dotando de todo lo necesario a sus filmes, repletos de acción, melodrama, guapos y guapas, música y guiones fluidos y con gancho.

“Pearl Harbour”, “Armageddon”, “La Roca” o “Transformers” de Michael Bay, y “Dark Angels” (I y II), “Stripped” o “No Limits” de Nic Andrews son claros ejemplos de su cine. Incluso, sus obras más célebres comparten temática: “Dos policías rebeldes” (de Bay, con Will Smith y Martín Lawrence) y “Loaded” (de Andrews, con Barrett Blade y Eric Masterson) son buddy movies policíacas donde la acción, la velocidad, el humor y la espectacularidad constante y el final in extremis componen películas que, pese a no ser dramas profundos ni el tipo de historias que suelen seducir a críticos y académicos, no tienen desperdicio y están predestinadas al éxito.

Paul Thomas/Martín Scorsese

Decir Martin Scorsese es, sin duda, pronunciar grandes palabras dentro de la historia del cine; pero no menos grandes que mencionar el nombre de Paul Thomas en el marco del cine para adultos. Clásicos en activo de sus respectivas industrias, ambos directores se han movido casi siempre dentro del drama y se han caracterizado por una construcción minuciosa de los personajes que mueven la trama del filme. Personajes profundos movidos y marcados por su destino, cuyo carácter y signo desencadenan el drama y les llevan a donde nunca querrían haber ido.

“Toro Salvaje”, “Taxi Driver”, “Infiltrados”o “El color del dinero” son ejemplos del cine de Scorsese, de la gran construcción de personajes y de los guiones minuciosos para tratar los temas con profundidad. Así, en el caso de Paul Thomas, “Heart of Darkness”, “The Masseuse” o “The new devil in Miss Jones” son claros ejemplos de como el mejor y más profesional cine se puede tratar bajo los criterios de producción de una industria como la pornográfica.


Sin duda, estos no son los únicos directores de cine porno cuya obra recuerda y puede compararse con el cine convencional. Michael Ninn, Michael Raven, Andrew Blake, Jonathan Morgan, Eli Cross… Cada vez más (y como ya fue en sus inicios en los años 70), el cine pornográfico y el convencional se están aproximando y juegan codo con codo en el terreno del entretenimiento y el arte cinematográfico.

Friday, November 16, 2007

Dark Angels 2: Bloodline –Nic Andrews, 2005-

New Sensations presentó en 2005 una de las mejores películas de Nic Andrews: “Dark Angels 2: Bloodline”, una fantástica película de vampiros con Sunny Lane, Evan Stone, Dillon Day y Barrett Blade. Esta secuela supera con creces a su predecesora “Dark Angels”, un filme correcto y oscuro dirigido también por Andrews para New Sensations con Jewel D’Nyle, Sydney Steel, Evan Stone y Dillon Day.

En el filme, la raza vampírica corre peligro de extinguirse. La raza se ha ido deteriorando y los nuevos vampiros son poco más que muertos vivientes, zombies sin cerebro ni capacidad de raciocinio. Draken (Barrett Blade), el líder del último reducto de vampiros, planea raptar a Jesse (Sunny Lane), por cuyas venas corre sangre pura, un elixir que podría salvar a la raza vampírica. El ex detective de policía Jack Cross (Dillon Day), en su cruzada por acabar con los vampiros, intentará impedir que secuestren a Jesse.



El guión de Andrews es fluido, ameno y visualmente impactante, esto último también debido a su labor como realizador. Se podría considerar a Andrews como el Michael Bay del porno, que unido siempre a una producción digna de Bruckheimer (el tandem de Bay en el cine convencional) forman películas con un aspecto totalmente mainstream, un cine de acción que se mezcla con el sexo de forma natural, aunque en ellas predomina el argumento por encima de las escenas sexuales. La cabecera que abre el filme (inspirada en la realizada para la película “Seven” de David Fincher) es fantástica y te advierte que vas a ver una buena producción. De igual manera, los efectos especiales y de maquillaje, así como la fotografía y los movimientos de cámara están al servicio del espectáculo, convirtiendo a esta historia de vampiros en un verdadero goce narrativo y visual.

Son cinco las escenas sexuales del filme. Destacan la escena de Sunny Lane con Dillon en exteriores y la de Tommy Gun y Karina Kay en el restaurante, pese a ser un sexo tradicional y poco trasgresor (sólo sexo oral y vaginal). También destaca la escena entre Evan Stone y Monica Mayhem, posiblemente la más dura y morbosa del filme. El resto de escenas tienen un buen nivel, pero a estas, como a las anteriores se les puede achacar, quizá, una corta duración que, pese a que mejora el ritmo del filme, nos deja disfrutar menos del trabajo de los actores y actrices.



En el terreno interpretativo encontramos de todo. Barrett Blade, el antagonista del filme, realiza la que quizá sea la mejor interpretación de su carrera, recreando al líder de los vampiros como un ser sin escrúpulos ni sentimientos, sofisticado y elegante, mediante una interpretación sobria y profesional. Así mismo, Evan Stone, pese a realizar un papel secundario, realiza también una buena interpretación como el segundo de la banda, un vampiro duro violento y vengativo. En cuanto a Dillon Day, su interpretación es correcta, pero sin más, notándose la falta de recursos en el actor. Capítulo a parte merece Sunny Lane, la protagonista del filme. Físicamente es, sin duda, la mejor elección para el papel. Muy atractiva, con un fantástico cuerpo natural y con un rostro encantadoramente aniñado encaja con el papel a la perfección. Sin embargo, las capacidades interpretativas de la actriz no están al nivel del filme, realizando una interpretación sobreactuada en ocasiones, que le resta algo de credibilidad al papel. Sin embargo, gracias al buen casting, funciona bien, ya que con sus sola imagen ya muestra la personalidad del personaje.


En conclusión, Dark Angels 2: Bloodline es una película tremendamente atractiva que promete un espectáculo digno del mainstream sin olvidar las exigencias de producción del porno. Andrews vuelve a demostrar que es uno de los mejores realizadores de la industria y que se puede realizar una producción de calidad alejada del gonzo y del extreme hardcore sin perder el contacto con el género.